La diosa de rodillas

Quiero a la diosa de rodillas,

Y el cielo del color de sus ojos.

Que la lluvia suene imponente como su voz,

Y las tormentas como su alma al quebrarse en llanto.

Que los pétalos tengan la forma de sus labios,

Y las estaciones cambien con su humor.

Que la fruta tenga el sabor de su piel,

Y los ríos fluyan como su risa cuando es feliz.

Quiero a la diosa omnipresente,

Encender velas en ofrenda a su existencia,

Susurrarle mis plegarias para dificultarle el decirme que no.

Y hacer un hogar en la mañana gris de su melancolía hermosa.

Recordarle a los pétalos que no son intocables

Flotar en su corriente,

Vagar por sus bosques tenebrosos y su cielo en rebelión

Sonriendo, solo para ella.

La quiero mortal y de rodillas,

Clamando porque la convierta en diosa una vez mas.

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