Aquí mi confesión

Sé que si cruzas esa puerta y me sonríes,
una parte de mi se desprenderá para correr a tus brazos.

Sé que yo diría que no,
y que tratándose de ti,
Un «no» sonaría tan amargo en mis labios,
Porque nunca te lo dije antes,
Siempre te dije:
Si,
Entiendo,
Quizá mañana,
Quizá después,
Quizá nunca, y eso esta bien.

Nunca te dije que no,
Nunca un «ya no más».

Y si cruzas esa puerta para decirme:
«lo siento»
«Me equivoqué»
«¿Podemos hablar?»
Los pedazos de mí que quebraste caerían como vidrios rotos en tus manos,
Porque la triste realidad es que no sé como existir sin quererte,
aunque sea un poco,
no sé como mirarte y no sentir nada,
aunque sea solo tristeza,
o arrepentimiento,
o rabia,
lo que quiero decir es…

Por favor regresa,
Para poder decirte que no.

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